HUMO

Según mi nariz, mi padre era tabaco o betún.
Me fascinaban sus zapatos negros y las volutas grises que escapaban de su pipa de caoba, cuando de su mano recorría el empedrado del gueto. Yo le seguía aferrado a su abrigo como si fuera el vagón de un tren.
Nos mudaron lejos de Praga. Ya no fumaba, pero las cenizas tiznaban su rostro. Ya no llevaba zapatos, el barro succionaba sus pies.
“Nunca te abandonaré”, susurró junto a las chimeneas. “Saldremos juntos de esta”, prometió bajo el aguacero.
Sobreviví como zapatero de botas negras y miradas grises.
Según la dirección de mis ojos, mi hogar era fosa o alambre de espino.
Mi padre acabó convertido en lo mismo que sus promesas.

 

Carlos Di Urarte

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LA SIRENA. Capítulo I

Perdí mi alma cuando tenía trece años, sin siquiera haber desayunado. Bajé de la cama de un salto cuyas consecuencias funestas no descubriría hasta muchos años después. Si en vez de levantarme de madrugada, antes de que la primera luz del alba asomase en el horizonte, si en vez de salir de mi hogar con un cuchillo corto, el abrigo de piel de oveja de mi abuelo, y las aspiraciones soñadoras que sólo un adolescente podría tener, si en vez de ello me hubiese quedado en la cama, quizá hubiese sido más feliz. O quizá no, pues los hados son caprichosos, y gustan de hacernos divagar con sus: “y si”. Leer más “LA SIRENA. Capítulo I”

LA SIRENA. Prólogo.

El Marrano

Las bisagras de hierro protestaron con un chirrido de rata aplastada. La puerta de mi celda se abrió lentamente, como si el visitante temiese encontrar un monstruo agazapado en la penumbra. En vez de un monstruo, solo estaba yo, encadenado a la pared, con mis pies a dos palmos del suelo anegado y mis muñecas ancladas a la piedra negra con argollas herrumbrosas.
El brillo de la antorcha que portaba el recién llegado me hirió el ojo sano y me hizo apartar la vista. Apreté la mandíbula al notar miles de agujas clavarse en mi pupila. Tras varios días sumido en la más completa oscuridad, el mero atisbo de una llama me laceraba la mismísima alma. Supongo que, para mi visitante, eso sería una prueba más de mi condenación, temeroso del fuego purificador. Leer más “LA SIRENA. Prólogo.”

La caída

Este es un relato que escribí para un concurso de Portal del Escritor. La idea es, sin exceder las 2000 palabras, escribir sobre una idea pregenerada aleatoria. A mí me salió lo siguiente:

“En una inmensa ciudadela viva, que crece cada día,  donde convive la magia con la tecnología, una aprendiz de hechicería busca un antiguo amor, portador de un secreto que puede salvar su mundo.”

Y aquí lo tenéis.

 

La Caída

Yo tenía tres años la noche que la diosa cayó.

Dicen que los que vislumbraron su cuerpo desplazarse por el firmamento se quedaron ciegos al instante, y que su última visión fue la de una esplendorosa incandescencia seguida de una estela verde que partía en dos la oscuridad.
Recuerdo que dormía abrazada a Osito, mi búho de peluche favorito, y me despertó el estruendo del impacto. Lloré y chupé la punta de una de sus alas, ya deformada por mis atenciones, hasta que mis padres vinieron a consolarme. Leer más “La caída”

Consejos para presentar tu manuscrito a las editoriales

¡Buenas!

Esta entrada del blog va a ser diferente de lo normal, ya que ni va a ser un texto narrativo, ni una reseña. En esta entrada os voy a explicar cómo presentar vuestro manuscrito a una editorial, para minimizar las posibilidades de rechazo. No hay trucos milagrosos, pero igual a alguien le sirve.

Ya he visto entradas similares en blogs variados, algunas con parte de verdad, otras totalmente equivocadas. La mayoría de quienes escriben esas entradas son escritores/as (con más o menos éxito, normalmente lo segundo) que explican como creen que deben presentarse los manuscritos a las editoriales, con una serie de pasos y requisitos formales un tanto ridículos. Resulta aún más sangrante que, quienes dan esos consejos, se han autopublicado. No tengo nada en contra de la autopublicación, pero no se puede decir que eso otorgue experiencia en el trato con una editorial, ¿no? Leer más “Consejos para presentar tu manuscrito a las editoriales”

Espiritismo II

Segunda y última parte de este capítulo de otro de mis proyectos.

Anteriormente, en “Espiritismo I”:

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—Siéntese, Monsieur Etienne. Pongamos bajo control nuestra fuerza vital, y el portal se estabilizará. Saquen los talismanes —dijo imperativa Madame Akasha.

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Etienne estuvo a punto de enviar al infierno a todos los presentes. Temió que le hubiesen envenenado, pero no había tomado nada desde hacía horas. Pensó que quizás las velas, al arder, estaban liberando algún compuesto tóxico o alucinógeno, pues el olor le resultaba sumamente desagradable, pero entonces no debería haberle afectado sólo a él. Al final decidió que era culpa solo suya, y volvió a sentarse, pero sin ganas de abrir la boca. Se mantuvo inclinado hacia delante, con respiraciones lentas y profundas, buscando una serenidad que se le escapaba de las manos. Notó que el corazón le palpitaba desbocado, y cuando más pensaba en ello, más se le aceleraba. Con la mirada enturbiada por el mareo, vio como cada uno de los presentes sostenía entre sus manos un objeto. Leer más “Espiritismo II”

Espiritismo I

Esto forma parte de otro proyecto. Es el inicio de un capítulo de una novela ambientada en una Barcelona alternativa, a principios del siglo XX. Es un borrador pendiente de cambios, pero ya es legible. Espero que os agrade.

Carlos Di Urarte.

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El salón de invierno de la mansión del Marqués Etrius era una habitación sombría, y desde que puso un pie en él, Etienne sintió aprensión. Había cierta solemnidad fúnebre en la sala de techos altos y paredes cubiertas de paneles de teca. Comunicaba con un comedor adyacente gracias a unas puertas dobles que estaban cerradas, pero se abrirían para la cena. El salón estaba a su vez dividido en dos espacios. Uno compuesto por tres sofás verdes de terciopelo, situados en forma de herradura frente a una chimenea, y otro que conformaba una pequeña biblioteca, con estanterías en dos paredes adyacentes, y un ventanal emplomado.

Examinó la decoración con un vistazo rápido: el globo terráqueo que en realidad era un botellero, sostenido por un titán de bronce oxidado; la crisoelefantina de una geisha, serena y perfecta en su timidez, que ocultaba su rostro con un abanico; las velas en los candelabros sobre las mesitas auxiliares; y las lámparas de aceite en las paredes. La luz tenía cierta cualidad sepulcral, mórbida, como si estuviese entrando en una capilla o cripta románica. El silencio que sucedió a su entrada no hizo sino acentuar esa sensación. Parecía que era el último en llegar, y además desconocía al resto de los invitados. Un criado le recogió el abrigo, dejando al descubierto su pistola en su funda sobaquera. Leer más “Espiritismo I”

NOCHE DE CHICAS -Neones Extraños-

¡Buenas!

Quería compartir un añadido extra a mi novela que se puede leer como un cuento autoconclusivo, aunque habrá cosas que no queden muy claras sin saber “algo” del mundo urbano que he creado. Probad.

Hace tiempo creé una entrada con un texto, esta:

https://palabrasdeniebla.wordpress.com/2015/06/08/preludio-cyberpunk-en-inocencia-menor/

En aquel entonces no tenía muy claro a dónde iba a llegar a parar con él, ni un propósito. Lo saqué de la novela que estoy terminando. Ayer lo encontré y lo retomé. Lo retoqué horrores, y lo adapté a la trama y los conflictos. Lo encajé después de que Nathaniel fuese secuestrado. Ahora el punto de vista es de Nanami, no de Yoko (rebautizada como Hue, la  futura novia de Bu), y me sirve para caracterizar bien a la coprotagonista de la novela. También os dejo un par de imágenes que me sirvieron de inspiración. La primera para la parte de Bajociudad conocida como “Callejones Sing Song”.

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Los callejones de las chicas Sing Song

Las otras son las que me hicieron crear al personaje de Deviant. No puedo decir quienes son los artistas, porque no tengo ni idea. Agradezco que me inspiraran.

Igual todo esto no le importa a nadie, pero a mí siempre me ha gustado que los autores expliquen un poco de dónde salen sus ideas, así que igual hay alguien que encuentra interés en esto que os he dicho.

Sin más rollos, os dejo con Nanami y sus Acid Nymphs.

NOCHE DE CHICAS

La espera era lo peor. Pasarse minutos, o incluso horas, agazapada en posición, aguardando a que su objetivo tuviese la decencia de ser puntual. Ese momento tenso que nos sirve para que el héroe -o heroína, como es el caso- rememore algún momento vital o nos muestre un poco más de su carácter, aunque sea con una larga mirada al horizonte que exprese serenidad y atención. La calma antes de la tempestad.
Nanami se concentró en mantener extendidos sus zarcillos invisibles de nanitas. Como una araña en el centro de su tela, las hebras de nanobots ocupaban cámaras, máquinas, drones, farolas… y aguardaban su momento. Ella se limitaba a gestionar su atención entre todos ellos. Leer más “NOCHE DE CHICAS -Neones Extraños-“

Gotas de lluvia quebradas: diez relatos entre la ciencia ficción y la fantasía

 

Hace tiempo que no hago una entrada, y ahora que el otoño me pone melancólico con sus noches largas y sus días agonizantes, he pensado que sería un buen momento para hacer una reseña de uno de los últimos libros que no leí por obligación: Gotas de lluvia quebradas.

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El autor, Xavier Torrents, es un compañero de la web “El Pájaro Burlón”, y mentiría si dijera que si no fuera por esa web me hubiera enterado de esta recopilación de cuentos cortos. Leer más “Gotas de lluvia quebradas: diez relatos entre la ciencia ficción y la fantasía”

Preludio de narices a los Cruentos Góticos de Amor

silvestre

Preludio de narices a los Cruentos Góticos de Amor

(Velado homenaje a Quevedo)

 

Cada mañana pasaba a mi lado, mientras yo recortaba los setos del vecindario. Me sonreía, y me enamoraba aún más de su nariz, de su perfil digno de acuñar monedas. A veces estaba subida en una escalera, podando las ramas bajas de los alcornoques, y él pasaba por debajo. Vista desde arriba, su nariz era un reloj de sol bien encarado, la proa de una galera que marcaba el rumbo de mi adoración. ¿Cómo pude enamorarme de una sola parte de él, y es más, de parte tan aparentemente insignificante como la nariz? ¿No hay quienes se enamoran de algo más efímero, como una sonrisa, o una mirada? Que nadie juzgue mi deseo por algo mucho más tangible, como el órgano que sirve de pórtico a la respiración que nos mantiene vivos. Leer más “Preludio de narices a los Cruentos Góticos de Amor”