Preludio cyberpunk en inocencia menor

1517540_217393781781460_968744598_n

Cuando Yoko salió del local por la puerta trasera, hinchó sus pulmones como si hubiera estado a punto de ahogarse. Dejó atrás el calor sofocante, el incienso barato que apenas enmascaraba el humo, y los perfumes pegajosos y almizcleños de las fulanas. Yoko pensó que quizás ahora era una puta, después de lo que había pasado en esa habitación. Recordó que su madre le explicó que lo sería si se dejaba hacer eso. Bu le explicó una vez que una puta es la que cobra por ello, pero a Yoko no había ganado dinero. Solo había sufrido dolor.

Detrás suyo, Hiro hablaba con una vieja cuyas piernas ortopédicas se arqueaban bajo el kimono entreabierto. La anciana no paraba de inclinarse, sonreía, sus dientes de oro captaban las luces de las paredes y los hacían destellar. Hiro se despidió de la vieja, y se acercó. Leer más “Preludio cyberpunk en inocencia menor”

El Bastardo de Scyla [Borrador, Capítulo 1]

1

Nathaniel entró en su hogar. Ahorcó el abrigo empapado sobre el perchero de pie, como un Humprey Bogart de baratillo. Encargó a la IA de la cocina un destornillador. Se desprendió de la camisa y del pantalón arrugados, y los arrojó sobre el sofá cama desplegado. Cayeron junto al ordenador portátil, que reposaba abierto como una ostra metalizada, sobre un lecho de sábanas, cables y leds parpadeantes.

Regresó al perchero. Rebuscó en uno de los bolsillos interiores del abrigo, y extrajo el último cigarrillo. Estranguló el paquete y lo arrojó a la basura. Encendió el cigarro, y dio una calada profunda, que hinchó sus pulmones para poder bucear a través del salón. Las luces púrpuras, naranjas y azules rezumaban a través del ventanal, y proyectaban sombras fugaces sobre los irezumis que cubrían gran parte de su piel. Leer más “El Bastardo de Scyla [Borrador, Capítulo 1]”

El alma de los androides [Extracto del borrador, capítulo 4]

646244_original

A Nathaniel le sorprendió que el hogar de Candice Cajal fuese un habitáculo tan espacioso, para ser propiedad de un androide, cuyos requisitos de habitabilidad eran mucho menores que los de un humano. Un loft construido en un estanque cuyo propósito original era un misterio, bajo Shi Shi Shi, la calle que delimitaba Segacho con Queen’s Chai Chai. El techo era una lámina de metavidrio, y sobre él caminaban millones de personas al día, ya que se encontraba a menos de cien metros de la salida norte de la estación Mercuria, uno de los nodos del transporte público que unían Bajociudad con la superficie.

Los robots limpiadores que patrullaban las calles se encargaban de que el metavidrio se mantuviese limpio, de forma que si alguno de los paseantes hubiese lanzado una mirada entre sus suelas, habría visto a la androide, a Nathaniel Itto y a su hija Nanami sentados en torno a una estantería orbital, un tipo de mueble muy popular en los años cuarenta. Leer más “El alma de los androides [Extracto del borrador, capítulo 4]”

Nanami visita el club [Extracto del borrador, capítulo 15]

10957333_842795029115073_8278753870937864059_n

Nanami entró en el club con seguridad. Al instante le inundó la sofocante densidad del humo y la música. “Saxy Demon” resonaba por la sala desde un juke box epiléptico. Los graves del hit de hace dos años, “Chiba Town Jazz”, hormigueaban por el linóleo gris bajo sus botas desgastadas. Sobre el escenario palpitaba una selva de barras de neón retorcidas, donde una travesti con un cuerpo rediseñado bailaba semidesnuda. En un palco con las cortinas abiertas, y vistas a la actuación, dos turistas de mediana edad fumaban hachís y reían. Leer más “Nanami visita el club [Extracto del borrador, capítulo 15]”